El cordobés selló su pase a octavos de final, mientras que Jenifer Fernández, en el cuadro femenino, y Oier Ibarretxe, en el masculino, se despedían del torneo
Los Campeonatos Mundiales Élite Liverpool 2025 vivieron el domingo su cuarta jornada. Tres componentes del equipo español tenían prevista su participación: Rafael Lozano, en la sesión de mañana, y Jenifer Fernández y Oier Ibarretxe en la de la tarde. Para estos dos, era su segundo combate en la competición, mientras que el cordobés, cuartofinalista en París, había quedado exento en primera ronda y realizaba su debut.
Rafael Lozano se presentaba internacionalmente en su nueva división, -55 kg, la más baja en hombres en el programa olímpico. El debut para el cordobés era difícil, teniendo frente a él al francés Christopher Hippocrate, conocido de diferentes concentraciones. El duelo entre zurdos se inició de modo estratégico, seleccionando ambos sus ataques; en este contexto, el español siempre estuvo un pasito por detrás del alcance del jab de su rival y precisó mejor su izquierda, lo que le dio el asalto inicial en todas las cartulinas.
El segundo parcial asistió a un púgil galo más ofensivo, aunque con reservas, mientras que Lozano puso en marcha su mano derecha, con la que recibía las incursiones de su oponente. Esto, junto al golpeo al cuerpo, le volvía a dar la ventaja en cuatro de las cartulinas. En el 3º, conociendo su ventaja, el andaluz primero combatió en la corta distancia, haciéndose pequeño, y luego se desplazó con elegancia, superando en uno y otro ámbito al francés. La victoria, por decisión unánime, coloca a Lozano en octavos de final.
En la sesión de tarde-noche, la primera en subir al cuadrilátero era Jenifer Fernández (-57 kg), que tenía una dura rival en Gabriella Weerheim. La representante de Países Bajos, medallista de bronce en los Campeonatos del Mundo de categoría Joven de La Nucía (2022), comenzó el combate al ataque, usando su explosividad y la colocación de su mano izquierda (es una deportista zurda, pero capaz de boxear con ambas guardias). La española se quitó la presión en el último minuto, pero no era suficiente y perdía el primer asalto.
Fernández debía moverse y usar los golpes rectos para detener el avance de su oponente, y es lo que comenzó a realizar en el inicio del segundo episodio. Sin embargo, pronto Weerheim volvió a llevar el combate a su terreno y a hacerse con el ritmo del duelo, ganando también este asalto. Con ello, el combate se ponía imposible para la granadina, que, aunque cuajó como mejor parcial el tercero, debía decir adiós a la competición.
Si difícil era la papeleta para Jenifer Fernández, más que eso era para Oier Ibarretxe (-65 kg), ya que ante él tenía ni más ni menos que al campeón olímpico en París, Erislandy Álvarez, quien también ocupa ya posiciones altas en algún organismo del boxeo profesional y que pretende alternar ambas especialidades.
El púgil cubano intentó intimidar al joven español desde el inicio; aunque Ibarretxe no se amilanó y llegó con una potente izquierda, la persistente derecha por el exterior de Álvarez le dio el asalto inicial. Ante esta situación, Ibarretxe dio un paso adelante en el 2º, dando lugar a tres minutos preciosos en los que ambos contendientes llegaron con manos potentes, aunque de nuevo la variedad de la derecha del antillano convenció a los jueces.
Oier Ibarretxe podía haberse rendido ahí y convertir en un trámite el último asalto, pero demostró todo su espíritu guerrero y se fue al intercambio feroz: otros tres minutos duros, de plena acción, pero que sellaban la victoria de un fuera de serie, Erislandy Álvarez. El púgil vasco, por su parte, cerraba su participación mostrando calidad y carácter.
En la jornada del lunes, tendremos ocasión de ver a Frank Martínez y Mariana Soto, además de producirse el debut en la competición de Enmanuel Reyes Pla.