Samuel Molina retuvo su cinturón de Campeón de Europa del peso wélter y añadió a la colección el WBC Internacional, al derrotar el pasado sábado por la noche al francés Sandy Messaoud, en un combate celebrado en el Martín Carpena ante algo más de 6.000 espectadores. El púgil malagueño tuvo un gran rival como contrario y el combate no se decidió hasta los últimos asaltos, en los que Molina apretó el acelerador.
Tal y como se esperaba, Messaoud comenzó incomodando al campeón europeo con el jab y sacando su zurda para acompañar, lo que le dio el primer round y mostró que el español iba a tener que sufrir. En la primera parte del combate, el galo sacó un mayor número de manos, pero los golpes más claros fueron de Molina, especialmente con la derecha recta; por ello, las cartulinas de los jueces fueron dando a uno u otro los parciales y primando la igualdad.
A partir de ese momento, el púgil español pareció más fresco físicamente y tomó una pequeña ventaja, aunque esta fue anulada por Messaoud. El choque se iba haciendo cada vez más duro, existiendo cortes del francés es ambas cejas (en la izquierda fruto de un choque involuntario de cabezas) y de Molina en el izquierdo (golpe legal). La tensión podía mascarse, pero un excepcional Víctor Loughlin (el único lunar del árbitro fue no ver la caída del bucal en una acción) se encargaba de que el excepcional combate no se apartara del juego limpio.
En el comienzo del 10º asalto, el púgil de Saga Heredia se encontraba un solo punto por encima en las tres cartulinas, habiendo cedido terreno en los dos últimos parciales. Pero, en el momento decisivo, Molina volvió a mostrarse más rápido y contundente: la derecha volvió a salir a relucir y forzó algunos intercambios en los que se llevó la mejor parte, con lo que pudo cerrar de modo favorable el duelo. Finalmente, y ante la algarabía del repleto recinto, el púgil local era proclamado vencedor por 116-112 (dos cartulinas) y 115-113.
El evento se convierte así en uno de los principales que la ciudad malagueña ha vivido en el mundo del boxeo en su historia, si no el más, además de constituir la segunda vez que la ciudad acoge el título de Europa. Se vivieron, además, nueve combates profesionales más.