La tradición de duelos españoles en la cúspide europea del peso pluma, comenzada en diciembre de 2025 (Antonio Ruiz y Young Ciclone), vivió el pasado sábado un capítulo más en Platja d’Aro. Casi 100 años después de ese iniciático duelo entre españoles por el Título de Europa del peso pluma, Cristóbal Lorente (campeón) y Rubén Gil se veían las caras sobre el ring en el Palacio de Deportes y Congresos de la localidad gerundense.
El duelo suponía la segunda defensa de Lorente, que había ganado el título en Albania y mantenido con éxito en Italia. Frente a él, el malagueño Rubén Gil buscaba dar la sorpresa y, en su tan solo noveno combate, confirmar las cualidades que le llevaron a coronarse en mayo como campeón nacional de la división. Más allá de las credenciales, el duelo no dejó indiferente a nadie, ya que la emoción presidió los doce asaltos y se vio un gran combate.
El primer asalto resultó de estudio, aunque pronto se vio que sería el catalán Lorente quien tomara las riendas del duelo, con Gil buscando tocar a la contra y salir, muy en la línea que usó contra Juan Jesús Antúnez el día que conquistó el nacional. La esquina del campeón, sin embargo, pronto mandó a su pupilo a un ataque más descarnado, aunque en el 5º, una derecha recta de Gil dañó a su adversario. A su vez, los golpes al cuerpo que buscaba Lorente le dieron resultado en el 8º, asalto en el que Gil pasó por momentos de apuro debido a uno de ellos.
La temperatura en el recinto comenzó a caldearse aún más en los últimos asaltos. Lorente pasó ya a la ofensiva total, llevando contra las cuerdas a Gil, quien gracias a su habilidad ofensiva hacía fallar una gran cantidad de golpes al catalán, aunque no pudo precisar las contras como en la parte central del duelo. Esta línea se mantuvo hasta el final, provocando una variación en las cartulinas de los jueces: 117-111 (A. Gómez), 113-115 (J.A. Lázaro Carrasco) y 114-114 (A. Díaz). Un resultado de nulo que todas las partes, lógicamente, protestaron.
Sin embargo, es un resultado que puede contentar a ambas partes. Lorente continúa como campeón, pero Gil demuestra que está en la buena línea y, a sus 23 años, todavía tendrá más oportunidades. Dirigió el combate, de modo sobresaliente, el madrileño Pablo González.